Perfil del Cliente
Ubicación: Atizapán de Zaragoza, Estado de México
Sector: Fabricación de productos de consumo para los mercados de higiene, limpieza y cuidado personal.
Instalación: Planta industrial con generación continua de aguas residuales procedentes de procesos de fabricación, limpieza de equipos y operaciones auxiliares, con requisitos de cumplimiento ambiental más exigentes que la normativa local.
La instalación descargaba sus aguas residuales al sistema de alcantarillado municipal, siendo necesario implementar una solución propia de tratamiento que garantizara el cumplimiento simultáneo de la normativa mexicana y de los estándares ambientales corporativos internacionales.
La calidad del efluente presentaba importantes variaciones operativas y requería un tratamiento capaz de asegurar una elevada eliminación de materia orgánica, sólidos suspendidos y compuestos específicos asociados a la actividad industrial.
Los parámetros de diseño considerados incluían:
Además, la instalación debía garantizar una calidad final del efluente conforme a los requisitos más restrictivos establecidos por la normativa local, estándares corporativos y criterios internacionales de referencia:


El cliente definió cuatro objetivos prioritarios:
Tras analizar las características del efluente y los requisitos de calidad exigidos, Sigma diseñó una PTAR con las siguientes características:
La instalación dispone de un tanque ecualizador de 240 m³ destinado a recibir las distintas corrientes de aguas residuales generadas en fábrica.
En esta etapa se monitorizan parámetros críticos como conductividad, alcalinidad y pH, garantizando condiciones estables antes de la entrada al tratamiento biológico.
Además, el sistema incorpora depósitos específicos para la gestión de corrientes ácidas y básicas, permitiendo una regulación automática y precisa del proceso.
Antes de la etapa biológica se implementó:
Estas herramientas permiten una operación completamente controlada y una respuesta inmediata ante cualquier variación de proceso.
El núcleo de la instalación es un reactor biológico de 1.100 m³ equipado con tecnología MBR (Membrane Biological Reactor).
La elevada concentración de biomasa mantenida en el reactor permite:
La aireación se realiza mediante difusores de burbuja fina alimentados por soplantes de alta eficiencia instaladas en recintos insonorizados.
La separación sólido-líquido se realiza mediante un sistema SIGMA MBR-200 con membranas sumergidas de ultrafiltración.
Las membranas permiten:
El sistema incorpora limpieza automática mediante aire y contralavados periódicos, optimizando la vida útil de las membranas y reduciendo las necesidades de mantenimiento.
Para asegurar la eliminación de materia orgánica refractaria no biodegradable, la planta incorpora una etapa de filtración terciaria mediante:
Esta combinación permite alcanzar de forma consistente los exigentes objetivos de calidad definidos para el proyecto.
La instalación incluye:
Este diseño reduce significativamente los costes asociados al transporte y disposición final de residuos.
El proyecto fue desarrollado bajo una modalidad llave en mano que incluyó: